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IMAGINO Y LUEGO EXISTO

La "imaginización" es la capacidad que tiene el hombre para usar su creatividad en pos del cambio y éxito empresarial. Este concepto es cada vez más valorado en las compañías modernas.

En un esquema empresarial tradicional, el conocimiento, la planificación y los resultados son valores casi imperecederos, a diferencia de otros considerados menos eficientes, como la "creatividad".

Sin embargo, utilizar el lado izquierdo del cerebro, ése del pensamiento analítico y lógico-matemático, no es la panacea para lograr una empresa exitosa. El lado derecho, en cambio, aquel que está centrado en la creatividad y la imaginación, que considera el pensamiento "no lineal", es cada vez más valorado por las organizaciones a través de todo el mundo. No por nada, Albert Einstein dijo: "la imaginación es más importante que el conocimiento."

Esta facultad creativa, es lo que el consultor canadiense Gareth Morgan bautizó como "imaginización", luego de estudiar acuciosamente el papel de la imaginación como conductora del cambio al interior de una empresa. Basado en este concepto, Morgan estudió y prestó asesoría a empresas como Continental AG, General Electric, Hewlett Packard, Northern Telecom, Shell y Volkswagen, entre otras.

La imaginación es la que permitió al hombre dar los grandes saltos a través de la historia. Tal vez, entre los más grandes se cuenta la conquista del espacio, el control del átomo y un mundo totalmente interconectado. Estos grandes saltos modificaron la manera de pensar del hombre acerca del cosmos y de su existencia en él.

Todos estos acelerados cambios implican nuevos y apasionantes retos para los directivos de las organizaciones, consultores y profesionales, los que muchas veces generan problemas para lo que no se está preparado académicamente. Se aprende a resolverlos solucionándolos. Y en cuanto a ello, siempre y hoy más que nunca debe resaltarse el enorme papel que desempeña la creatividad en la resolución de problemas y en la toma de decisiones.

Según Mauricio León Lefcovich, destacado consultor español en Administración de Operaciones y Estrategia de Negocios, la creatividad es un aspecto de los procesos de toma de decisiones que no siempre es valorado en su justa medida y, sin embargo, es crucial para un desarrollo óptimo. "Imaginación y creatividad desempeñan papeles claves en el juicio y la elección. Por ejemplo, el juicio predictivo requiere la habilidad de imaginar posibles resultados, o por lo menos, valorar la relativa verosimilitud de distintas consecuencias. De forma similar, en muchas situaciones de elección no tenemos alternativas, por tanto, deben ser creadas. Es más, en el hecho de elegir, la habilidad para imaginar el grado de atracción de las distintas alternativas es crucial. Incluso, se puede decir que una persona que no tiene creatividad ni imaginación es incapaz de expresar un juicio o una elección libre", comenta el especialista.

En definitiva, no puede haber una mejora de los procesos de decisión sin un adecuado incremento de la imaginación y la creatividad. El futuro no existe y hay que inventarlo. Y alguien lo inventará. Tenemos dos opciones: inventarlo o dejar que otro lo invente. La mejor forma de inventar el futuro que deseamos es practicar el imaginárnoslo.

"Sea empresario, ocupe un puesto gerencial, sea supervisor, sea operario, profesional o consultor, la diferencia entre usted y los demás estará dada por su capacidad creativa e imaginación. Dar origen a nuevos procesos, a nuevos productos y servicios, dar respuesta nuevos problemas, tomar mejores decisiones y generar una fuerte posición competitiva para su empresa requiere de creatividad", detalla León.

Según los investigadores Isaksen y Treffinger, la creatividad se define como hacer y comunicar relaciones con sentido para:

  • Ayudarnos a pensar en muchas posibilidades.

  • Ayudarnos a pensar, experimentar de diversas formas y tomar diferentes puntos de vista.

  • Ayudarnos a pensar en posibilidades nuevas e inusuales.

  • Guiarnos en la generación y selección de alternativas.

    Los Facilitadores

    Se consideran elementos fundamentales para facilitar el proceso creativo la motivación, los conocimientos previos, la independencia de carácter y la constancia. Respecto de la experiencia, ya comentamos antes que una excesiva familiaridad con el problema puede dificultar encontrar soluciones nuevas; sin embargo, un desconocimiento absoluto seguramente impide cualquier tipo de solución, creativa o no. Por tanto, cierta experiencia y sobre todo, el conocimiento de problemas similares son buenos ingredientes para encontrar el éxito.

    Se ha podido comprobar que las personas que tienen la costumbre de tratar de encontrar los aspectos positivos de las ideas de los demás, ellos mismos son de hecho más creativos. El abuso de pensamiento crítico desarrolla una tendencia a observar los aspectos negativos de las cosas que (aunque es útil en ocasiones) resulta estéril cuando el propósito es construir y no destruir. El pensamiento crítico necesita tener delante el producto. El pensamiento creativo tiene que inventar el producto.

    "Ser creativo requiere cambiar la longitud de onda en la que operamos normalmente. Para encontrar la emisora, a veces, no es suficiente con mover la sintonía del dial, hay que mover la palanca de la radio de la AM hacia la FM", ejemplifica el consultor español.

    Los Inhibidores

    Son dos los principales límites a la creatividad en las empresas. El primero tiene que ver con la relación con el entorno, lo cual impide que otras explicaciones puedan ser consideradas. El otro factor es la contigüidad. O sea, que los hechos que por sucesión en el tiempo han antecedido a la aparición de un fenómeno serán las primeras explicaciones propuestas como causas, impidiendo que se consideren otras explicaciones.

    Entre las principales barreras a la creatividad se mencionan:

  • Las reglas no dadas: Consistente en poner en nuestra cabeza restricciones que no existen. Se trata de imponernos implícitamente más reglas de las que están realmente dadas.

  • Familiaridad: Constituye otra fuente de interferencia negativa la excesiva familiaridad con el problema. Si bien el conocimiento del entorno es fundamental para resolver la mayoría de las cuestiones derivadas del desempeño de una función, se vuelve en su contra cuando se trata de encontrar un camino nuevo. Esta es una de las razones atribuidas al éxito de los consultores. Ellos son eficaces, no porque sepan más sobre un determinado tema, sino porque son capaces de ver el problema con nuevos ojos.

  • Temor al ridículo: También se puede decir que es un impedimento emocional el miedo al ridículo. El anticipar posibles comentarios negativos, imaginar falta de apoyo o incluso sentir vergüenza ante una propuesta novedosa, son poderosos impedimentos para desarrollar la creatividad. Piense que lo ridículo está sometido a las convenciones sociales y que justamente son los genios los que logran romper estos moldes.

  • Conflictos: Generados por las ideas creativas, ya sea a gran o a pequeña escala, son quizás los mayores impedimentos al desarrollo creativo. Considérese como ejemplo cuál sería la reacción en su entorno de trabajo si usted propusiera un plan para conseguir importantes ahorros en los procesos de trabajo, pero que supusiera cambios de hábitos de trabajo para mucha gente y que incluso pudiera amenazar la estabilidad laboral de alguna persona.

    La Imaginización

    Luego de entender en qué consiste la creatividad, nace entonces el desafío de aplicarla en una empresa. O sea "imaginizar", lo cual implica imbuir al proceso organizativo de un espíritu de imaginización que nos lleve más allá de los compartimentos burocráticos. Este concepto es además una manera de pensar, de organizar. Es una aptitud clave para el management. Constituye una manera de ayudar a la gente a entender y desarrollar su potencial creativo. Ofreciendo una fuente de recursos para encontrar soluciones innovadoras para problemas difíciles. Además provee un medio para dar a la gente la capacidad de confiar en sí misma, y de encontrar nuevas funciones en un mundo caracterizado por el flujo y el cambio.

    Entre los objetivos de la imaginización está el aprender a desarrollar nuevas formas de pensar acerca de sí mismo y de su organización, explorando modos creativos de manejar el cambio y percibir una nueva visión de la organización, de manera tal de lograr la flexibilidad y la innovación.

    La imaginización es un proceso creativo poderoso que nos permite crear nuevas guías de pensamiento para ver, organizar y conducir en una nueva época. Es un proceso que debe dominarse a los efectos de poder desarrollar nuestras propias maneras creativas de navegar los giros del mundo incierto en que nos encontramos. Este es un mundo en el que el aprendizaje continuo y la inteligencia flexible son de importancia decisiva, y en el que necesitamos como nunca nuestras capacidades de imaginización. Una síntesis de lo que implica está dado por los siguientes cinco conceptos:

    1. La imaginización trata acerca de mejorar nuestras aptitudes para ver y entender las situaciones de nuevas maneras.

    2. La imaginización trata acerca de encontrar nuevas imágenes para nuevas maneras de organizar.

    3. La imaginización trata acerca de la creación de percepciones compartidas.

    4. La imaginización trata acerca de dar capacidad de decisión personal.

    5. La imaginización trata acerca de desarrollar aptitudes para la autoorganización continua.

    Cómo Adoptarla

    Lo que los individuos hacen como hábito, lo efectúan dependientes, porque se lo han programado. Cuando el profesional o director es un producto de su cultura, sin cuestionarse nada, se convierte en un robot. Ve todo de acuerdo a paradigmas, a programas que le han sido impuestos por la sociedad y las circunstancias. Desprogramarse para ver una nueva realidad es la consigna. Quien lo logre, tendrá una importante ventaja competitiva. Verá lo que los demás no ven, y por lo tanto hará lo que otros no hacen. Ver con nuevos ojos un proceso productivo o el diseño de un producto o servicio marca la diferencia. Cuando la mayoría repite automáticamente lo aprendido en la universidad, sin cuestionarse nada, no adapta sus conocimientos a las nuevas circunstancias.

    Para la imaginización el papel del líder resulta crucial. El cambio, aunque difícil, empieza por los individuos; que quien desea cambiar el mundo debe empezar por cambiarse a sí mismo; que el cambio individual se vuelve social cuando una masa crítica de personas empieza a hacer fuerza en el mismo sentido. La idea fundamental aparece en el llamado "síndrome del mono número cien".

    En la antigua economía preindustrial, la innovación era muy importante. Cada arma o calzado eran diferentes, fabricados en forma artesanal por un innovador. La cantidad de unidades generadas para cada producto era muy pequeña, a menudo sólo una. Si era necesario reparar el arma o calzado, el artesano innovaría con una solución. En la economía industrial, la cantidad de unidades por tipo de producto se incrementó para la producción masiva de bienes estándares. En la nueva economía, existe un cambio de la producción en masa a la individualización en masa de bienes y servicios.

    En una empresa de innovación, los ciclos de vida del producto colapsan. Los fabricantes automotrices japoneses trabajan en un ciclo de vida de dos años y los de productos electrónicos de consumo estiman un ciclo de tres meses. Algunos productos financieros en determinados mercados tienen un ciclo de vida de una pocas horas, para entonces la competencia se habrá adelantado. La mayoría de empresas de mediana y gran magnitud en Estados Unidos introduce más de un nuevo producto diariamente. El año pasado, Sony introdujo 5.000 nuevos productos. E incluso algo tan aparentemente estable y de baja tecnología como la cerveza requiere innovación; el 90% de los ingresos de Miller proviene de cervezas que no existían hace 24 meses.

    Mauricio León explica esta tendencia creativa con la siguiente conclusión: "En el siglo XXI los ganadores serán los que permanezcan a la cabeza de la curva del cambio, redefiniendo constantemente sus industrias, creando nuevos mercados, abriendo nuevos senderos, reinventando las reglas de competición, cuestionando el statu quo. Los ganadores serán los que 'inventen el mundo', no los que los sigan".