Al analizar todos los criterios o herramientas que pueden cambiar las reglas del juego en el mundo empresarial, la innovación tecnológica, producto del conocimiento científico, se ha posicionado como uno los aspectos más importantes, siendo capaz de generar sólidas ventajas competitivas a largo plazo.
Generalmente se piensa que el uso de la tecnología es un factor que sólo se relaciona estrechamente con el área de producción, es decir, la tecnología es mirada inequívocamente como una herramienta que sólo resuelve cuestionamientos sobre cómo mejorar aquel producto que ya existe, cómo crear uno nuevo o cómo se pueden aumentar las cantidades de producción. Lo real es que la tecnología, cada vez más, permite generar estrechos puentes con otras áreas o actividades de las empresas, como por ejemplo, el desarrollo de software, los sistemas de información y comunicación o la capacitación de recursos humanos.
En el ambiente empresarial actual, la gestión tecnológica es una práctica que permite crear una estrategia en procesos y políticas que se relacionan con la adquisición, uso y creación de tecnologías, las cuales deben ser congruentes con el plan de negocios de la compañía. Cuando se asume la innovación tecnológica como eje del desarrollo en los negocios se genera en la cultura de las empresas un nuevo espacio en su cadena de valor. Este aprendizaje permanente servirá de sustento al crecimiento de la competitividad en el largo plazo.
Camino Hacia la Innovación
Antes de comenzar una implantación innovadora de tecnología es necesario recorrer un camino para luego poder acceder a un plan real, concreto y óptimo para la empresa.
Primero, es necesario comenzar por la identificación y calificación de las tecnologías utilizadas y compararlas con las que existen a nivel internacional y local con el fin de determinar en que lugar se encuentra posicionada la organización.
Segundo, se recomienda activar un estado de vigilancia y alerta frente a la evolución de las nuevas tecnologías del entorno y, específicamente, las de la competencia. Además, se debe sistematizar las fuentes de información propias de la empresa, con el fin de generar un orden que facilite identificar el posible impacto que tendrá la ejecución tecnológica sobre sus actividades. Esto, nos lleva al último paso, evaluar cuáles serían las posibles estrategias de innovación. Momento oportuno para evaluar eventuales alianzas tecnológicas.
Las etapas que comienzan a cerrar este proceso plantean básicamente diseñar estrategias de investigación y desarrollo. Este es uno de los momentos más enriquecedores para la empresa, porque además de delimitar un plan determinado, es posible concretar y hacer tangibles sus elecciones. También, posibilita que el equipo central de trabajadores asimile este proceso y ponga en marcha la explotación sistemática del potencial tecnológico, gestionando eficientemente los recursos mediante programas de capacitación, documentación de tecnologías de la empresa y desarrollo de aplicaciones derivadas de tecnologías genéricas.
Esta planificación tecnológica y estratégica dependerá del logro de un excelente análisis de situación, lo que ayudará a evitar serios desvíos. Es por esto que también se hace necesario, desde un punto de vista complementario, la creación de planes de contingencia, sistemas de monitoreo y la aplicación de estructuras organizacionales descentralizadas y flexibles, las que perfeccionan un exitoso proceso de planeación estratégica.
Es importante señalar que lo que caracteriza este plan de gestión tecnológica es su permanente desempeño, es decir, es una metodología continua que precede y preside las funciones de dirección de la empresa.
Dentro la cultura empresarial la planificación estratégica puede tener dos connotaciones:
a) Empresa privada o institución pública: Realizar un mapa de las posibles decisiones a futuro.
b) Personal: Diseñar una ruta de acción
Ambas definiciones enfrentan una incertidumbre frente a lo que pasará y cómo se deberá actuar a futuro, lo que llevará a que ambas connotaciones crucen sus rumbos. El camino que se elige para las organizaciones influirá directamente en las personas y viceversa.
Pieza Clave
Una de las piezas claves dentro del engranaje empresarial es la innovación tecnológica, pues permite generar identidad y conocimiento dentro de la compañía. Tradicionalmente la reducción de los costos y la mejoría en la calidad del servicio al cliente son las prioridades a corto plazo más recurrentes al minuto de jerarquizar. Existen otros temas de importancia, como por ejemplo, la mantención de equipos y aplicaciones tecnológicas, lo que deja traslucir la falta de interés y la escasez de apuesta a la innovación.
En las grandes y desarrolladas economías que se destacan por su competitividad, existen sólo tres formas de trabajo:
1. Captando y fidelizando clientes, dedicándose a un rubro determinado.
2. Optimizando procesos, siendo productivos en el trabajo.
3. Desarrollando nuevos productos y servicios, creando espacios totalmente nuevos.
Dentro de estas formas no queda espacio para la implantación de la innovación y poco se puede hacer en cada uno de estos ítems sin ella. Además, muchas de estas áreas de trabajo abarcan procesos que de fondo no son tecnológicos. Pero sí es necesario optimizar, mejorar, rediseñar o crear los elementos tecnológicos.
Un caso que grafica el impacto positivo que ha tenido la introducción de innovación tecnológica es lo que ocurrió en Estados Unidos durante los años noventa. En dicho país hubo un notable aumento en la productividad y el crecimiento empresarial, gracias a las tecnologías de la información introducidas masivamente a fines de los años ochenta.
Así como la innovación tecnológica plantea ciertos objetivos, como mejorar la competitividad, fomentar las tareas de investigación y desarrollo, y generar mejor comunicación interna dentro de las empresas, también plantea ciertas condiciones para que se pueda desarrollar. Para que la aplicación sea real, deben darse tres requisitos que deben conjugarse simultáneamente: un mejoramiento de las tecnologías ya existentes, que el producto satisfaga una necesidad social real y, por último, que el valor al que se ofrece el producto sea aceptado por el mercado.
Clases de Innovación
1. Según el objeto de la innovación
a) Producto: Fabricación y comercialización de nuevos productos o la optimización de los existentes, mediante nuevas tecnologías o utilizaciones.
b) Proceso: Instalación de nuevos procesos de producción para mejorar la productividad o racionalizar la fabricación, para la fabricación de productos nuevos o para la optimización de los productos existentes.
2. Según el impacto de la innovación
a) Incremental: Se parte del conocimiento adquirido y de la identificación de sus problemas. Se busca una mejor eficiencia en el uso de materiales y una mejor calidad de acabados a precios reducidos.
b) Radical: Se desarrolla a partir de resultados de investigación. Su éxito depende de muchos factores, pero uno básico es responder a necesidades insatisfechas del ser humano en un momento histórico determinado.
3. Según el efecto de la innovación
a) Continuista: Mejora las prestaciones (reduciendo costes, incrementando la funcionalidad, respondiendo a problemas identificados previamente en el proceso de fabricación, etc.) pero sin alterar dos elementos básicos: el mercado al que van dirigidos es el mismo y la funcionalidad básica de los productos se mantiene.
b) Rupturista: Conduce a productos con prestaciones inferiores, a corto plazo. Pero presentan otras características que los clientes valoran por encima de los productos anteriores (más barato, más simple, más pequeño o más fácil de usar).