BPEL (Business Process Execution Language) emerge como un estándar de gran potencial para que las empresas puedan cumplir con sus objetivos de negocios y optimizar sus procesos integrando una gran variedad de aplicaciones, independientemente de las plataformas y tecnologías asociadas a cada actividad. Junto con ello, BPEL les permite obtener mayor escalabilidad y flexibilidad para hacer frente a los cambios y el dinamismo propio de los negocios actuales.
Los procesos de negocios y su optimización significan hoy, para cualquier empresa, la diferencia entre el éxito y el fracaso. El "time to market" y el nivel de servicios dependen en una fuerte medida del apoyo de las nuevas tecnologías para ejecutarse en los tiempos mínimos y con la mayor eficacia.
Por otro lado, la integración de aplicaciones y sistemas sigue siendo una dura batalla para las organizaciones para lograr aprovechar al máximo su infraestructura de Tecnologías de la Información (TI) y alinearla con sus necesidades de negocios.
En un contexto marcado por crecientes exigencias y sujeto a ciclos dinámicos, los procesos de negocios apoyados por TI pueden convertirse en fuente de absorción de recursos, haciéndose más complejos y caros día a día, mientras la integración de aplicaciones se ve restringida a lenguajes y herramientas propietarias que dificultan y encarecen la tarea.
Integrar Procesos
Entendiendo que los procesos no están aislados, sino que, por el contrario, requieren de una constante interacción y validación entre aplicaciones, bases de datos, personas y distintos servicios Web, las empresas comienzan a tomar conciencia de que el problema es sencillo de enunciar, pero muy difícil de resolver: Sistemas heterogéneos y separados, incluso fuera de la organización, deben interactuar armónicamente para ejecutar muchas veces un proceso único.
No es ningún misterio que las empresas hoy demandan que su infraestructura de TI tenga la mayor flexibilidad para enfrentar los cambios, mientras buscan reducir los costos y la complejidad asociados a su administración. Mientras, deben optimizar constantemente sus tiempos de respuesta y proteger su inversión. Por eso, se están adoptando estándares y paulatinamente abandonando las soluciones propietarias, es decir, aquellas que están vinculadas casi indisolublemente a una marca o un proveedor exclusivo.
La integración de aplicaciones y los servicios Web se han convertido en los últimos años en términos ampliamente conocidos por las empresas, en la medida que no sólo requieren integrar sus procesos de negocios sino también interactuar en tiempo real con sus socios, proveedores y clientes a través de Internet.
Por cierto, se trata de una tarea que no es sencilla, debido a que la mayor parte de las soluciones para la gestión de procesos de negocio (BPM - Business Process Management), se han caracterizado por el uso de lenguajes, herramientas de diseño y dispositivos propietarios. En ese escenario, y debido al auge que ha alcanzado la arquitectura orientada a servicios (SOA -Services Oriented Architecture), los estándares se han convertido en elementos indispensables para facilitar el desarrollo de funcionalidades Web sin limitaciones.
Un Nuevo Estándar
En este contexto ha surgido lo que, para sus promotores, será la piedra angular en los estándares para que los negocios basados en servicios Web operen como nunca antes. Se trata de BPEL (Business Process Execution Language), un estándar diseñado para integrar una variedad de aplicaciones y conseguir los objetivos de negocio independiente de las plataformas y tecnologías con mayor escalabilidad y flexibilidad.
BPEL o Lenguaje de Ejecución de Procesos de Negocio puede definirse como un estándar basado en XML diseñado para la "orquestación" de servicios Web. Esto significa que permite el control centralizado de la invocación de diferentes servicios Web con cierta lógica de negocios, definiéndose cuál, cómo y cuándo se ejecutará un proceso determinado.
Escrito originalmente por compañías como BEA Systems, IBM y Microsoft, con el apoyo de OASIS (Organization for the Advancement of Structured Information Standards), BPEL está alcanzando un fuerte apoyo en la industria tecnológica, especialmente en grandes compañías, como Oracle y Sun, además de Novell, Adobe y SAP, entre otras.
BPEL permite a las empresas alcanzar un alto dinamismo en su arquitectura tecnológica, adaptándose rápidamente a los cambios, ya sean a nivel interno o externos. De esta forma, pueden reorganizar con mayor facilidad la comunicación entre sus aplicaciones, reduciendo ostensiblemente la complejidad de los procesos.
Cómo Opera
En términos simples, BPEL es un lenguaje XML que define cómo un proceso de negocios puede ser ejecutado usando servicios Web.
Un proceso de negocios es un conjunto de acciones que deben ser completadas cuando existe algún evento en las empresas. Un típico ejemplo es cuando se recibe una orden de compra, en donde hay acciones que pueden incluir el chequeo del status de crédito de un cliente, verificación de stocks, ratificación de la orden internamente, programación del envío, confirmación de la entrega y recepción o envío del pago correspondiente.
Cuando un proceso de negocios es ejecutado por servicios Web significa que gracias a BPEL existirá una interfaz única para soportar mensajes XML, independiente de las plataformas asociadas, con lo cual se evita tener que usar múltiples protocolos y formatos e interfaces distintas. Y, aunque no todas las actividades están actualmente implementadas como servicios Web en las organizaciones, sus efectos a nivel interno son tangibles, puesto que ayudan a simplificar y hacer más veloz la interacción y la ejecución de un proceso de negocio.
En términos más técnicos, BPEL es un lenguaje de flujo de procesos, el cual será desarrollado normalmente usando un editor visual para crear un diagrama de flujo. Lo anterior incluye esperar por un evento, transformarlo en mensaje, definir la trayectoria y momento en el que proceso se ejecutará, invocar un servicio externo y esperar respuesta, advertir alguna falla y definir un proceso compensatorio si corresponde. El proceso compensatorio es muy importante porque durante un proceso de negocios un servicio externo puede ser llamado y dicho servicio completará y hará los cambios necesarios, en caso de que el estado siguiente del proceso falle, realizándose otras transacciones para solucionar el problema eventual.
Procesos con Lógica del Negocio
Un ejemplo de aplicación de BPEL puede darse en el caso de la reserva de un ticket aéreo y de un hotel en forma simultánea, a través de una agencia de viajes. En este caso, existen muchas actividades asociadas a un mismo proceso, especialmente desde el punto del cliente, independiente de los socios de negocios que participen en el evento. Con BPEL, la coordinación y ejecución de las actividades puede definirse de tal manera que el resultado para el cliente y las empresas involucradas sea siempre óptimo.
Lo anterior se debe a que BPEL es suficiente para definir cualquier flujo de procesos con una lógica, de manera que los procesos de negocios puedan implementarse a partir de dicha definición. De allí que sea considerado como una tecnología clave para el presente y el futuro cercano, como lo han destacado Gartner y Forrester Research.
En resumen, BPEL puede tener un alto impacto en solucionar la compleja integración tecnológica de las empresas, contribuir a definir procesos con mayor dinamismo y de acuerdo a la lógica de cada negocio, monitorear procesos y obtener, como consecuencia de lo anterior, un máximo aprovechamiento de la infraestructura de TI, una mayor flexibilidad y escalabilidad de los sistemas y, por sobre todo, una importante protección de la inversión en tecnología, ya que se basa en estándares.