INVERTIR EN CHILE
¿Por qué Chile no es una plaza atractiva para las grandes corporaciones de tecnología? ¿Qué nos falta para que las empresas globales se decidan a invertir en nuestro país? Quizás, para el Comité de Inversiones Extranjeras estas preguntas no corresponden y mencionarán la lista de compañías extranjeras que han invertido en proyectos con componentes tecnológicos, tales como Motorola, el conglomerado financiero Santader Central Hispano, las aerolíneas Delta AirLines y Air France y el banco Citigroup.
Pero de ese grupo, sólo Motorola es una firma tecnológica. Y ese es el punto. Aún lamentamos el mal rumbo que tomó una de las negociaciones más escandalosas que han pasado en los últimos años: la del Gobierno de Chile con Intel, el fabricante de procesadores más grande del mundo, con ventas de 26 mil millones de dólares, 78 mil empleados y número 65 en el ranking Fortune 500.
Intel, durante la administración Frei, examinó a varios países para la instalación de una fábrica de chips, entre ellos Brasil, Malasia, Singapur, Costa Rica y Chile. Todos sabemos como termina la historia. La compañía optó por el país centroamericano básicamente por concesiones tributarias. Chile no le otorgó respaldo con ninguna baja de aranceles para que se instalará en nuestro país, incluso ya iniciadas las negociaciones para el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.
El efecto Intel en Costa Rica ha representado al menos un tercio de las exportaciones y en 1999 cerca de la mitad del crecimiento del PIB (8,3%) fue producto de la fábrica de microprocesadores. Es más, su política para atraer inversiones de empresas de tecnología avanzada ha significado que desde ese mismo año se hayan instalado en ese país 45 compañías de alta tecnología.
Costa Rica es un buen ejemplo para demostrar que aún nos falta como país mejorar ciertos aspectos para revertir esta situación.
Aplicar y mejorar las leyes "anti-piratería" es un elemento clave, sobre todo para la industria del software. No puede ser que, según cifras de la Asociación de Distribuidores de Software (ADS), la mitad del software instalado es ilegal, lo que produce una pérdida al fisco de US$ 50 millones al año por evasión tributaria. El Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos mejora el control de la propiedad intelectual y obliga a Chile a suscribirse a estándares internacionales.
Por otro lado, se hace necesario también flexibilizar los impuestos a las empresas de tecnología e investigación, tal como se hace con la industria minera, por tratarse de uno de los principales sectores económicos del país. Los acuerdos comerciales firmados por Chile en el último tiempo sin duda son un aporte en este sentido. Pero si queremos transformar a la industria TI en uno de los motores del desarrollo, es necesario mayor apertura.
Pero además de Costa Rica, también es destacable el desarrollo de Bangalore en India como "cerebro" del software de importantes compañías a nivel mundial. Los casos de países como Finlandia, Suecia o Irlanda, nos urge estudiarlos en profundidad. Conocer cuáles fueron los pasos seguidos por estas naciones y las políticas implementadas. Tomar de una vez un horizonte realista, aterrizado, puntual y que resuelva el caos que muchas veces percibimos en la que debería ser una tarea urgente para Chile:
desarrollarse con las TICs como herramienta de respaldo, ya sea como polo de servicios, de desarrollo de software, de hardware o de aplicaciones especializadas.
Aníbal Flores Clarke
Gerente General
Empresas CIENTEC S.A.
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