¿Inteligencia Humana Vs. Inteligencia Artificial?
(04/04/2007)
Los Servicios: el nuevo paradigma en el mundo de las TI
(28/02/2007)
Nuestra Dependencia de la Tecnología
(19/01/2007)
Tradición, Intuición y el Futuro de la Tecnología
(13/12/2006)
Internet, privacidad y responsabilidad
(13/11/2006)
Alfabetización Digital: ¿Una Herramienta o un Fin?
(05/10/2006)
Paradojas de la era
"On Demand"
(05/09/2006)
El Teletrabajo y el “Efecto Humano” de las TI
(05/07/2006)
Nuestro Cuerpo, Nuestra Identidad
(07/06/2006)
¿Tecnología Empresarial Versus Tecnología de Consumo?
(10/05/2006)
El Verdadero Impacto de las TIC's en la Economía
(12/04/2006)
Centros de Datos y el Fin del Dogmatismo en la Aplicación de la Tecnología
(14/03/2006)
Ver Todas  




Industria del Software: ¿Se Nos Fue el Tren?

¿Y se nos fue el tren? Hoy Chile tiene una tibia industria de software, superada incluso por países más pequeños de Latinoamérica, como Uruguay y Costa Rica. Hace diez años, éramos líderes regionales y teníamos casos competitivos a nivel internacional. Pero el mundo siguió avanzando y Chile se fue quedando atrás. Uruguay exporta cuatro veces más de software, alrededor de US$80 millones. Sin embargo, aún queda una luz de esperanza, en la que coinciden la mayor cantidad de actores de la escena tecnológica, siempre y cuando las autoridades y el mercado adopten las políticas necesarias.

Hoy, la industria de software representa alrededor de US$110 millones y los expertos proyectan que este alicaído mercado podría crecer a tasas cercanas al 10% en el corto plazo, principalmente si en un acuerdo público privado se definen las medidas que permitan impulsar el sector.

Un estudio reciente de dos consultores estadounidenses de la Asociación de la Industria Tecnológica y Computacional (CompTIA) apunta sus dardos en este sentido. Señala que mediante políticas públicas orientadas a aumentar la inversión en TI, nuestro país podría alcanzar altos niveles de desarrollo a través de la industria de software comercial.

Existe coincidencia acerca de que el Estado debe emular los casos de países que económica y socialmente son similares al nuestro y que han visto en la tecnología un generador de riqueza. Irlanda, Finlandia, además de los ya mencionados Uruguay y Costa Rica, son ejemplos repetitivos que se mencionan.

India es un caso emblemático. Un país que en 1998 tenía un producto bruto per cápita de 440 dólares, hoy es una potencia del software, principalmente gracias al impulso del Estado. "La India es un país demasiado pobre para darse el lujo de no tener ciencia", dijo el primer ministro Jawaharlal Nehru (1947-1964). Desde ahí, han surgido excelentes centros de investigación científica y se han creado institutos tecnológicos de primer nivel, con profesionales que han alcanzado altas posiciones en empresas estadounidenses y europeas.

Chile tiene ventajas competitivas a nivel mundial en explotación y exportación de materias primas, principalmente en las industrias minera, acuícola, forestal y vitivinícola. Por tanto, resulta lógico aprovechar el conocimiento adquirido a lo largo de muchos años en estas áreas, para producir software y servicios especializados, capaces de competir con prestigio en el contexto mundial.

Sin embargo, uno de los grandes obstáculos para impulsar el desarrollo de la industria es la baja protección a la propiedad intelectual, que desincentiva la creatividad y generación de obras intelectuales, como lo son los programas computacionales. Según IDC, Chile tiene actualmente una tasa de piratería del 51%. Si sólo se redujera en un 10%, la industria incluso se duplicaría en términos de volumen de ventas y de creación de empleo. El estudio de la CompTIA indica que por cada millón de dólares invertidos en esta industria se generan 7,4 puestos de trabajo.

Los Tratados de Libre Comercio firmados con Estados Unidos y Europa abren una oportunidad para subirse al tren. Los especialistas indican que la apertura de estos nuevos mercados podría detener el decrecimiento, pero a la vez instauran altas exigencias. La autoridad debe mejorar las leyes de protección intelectual y los privados alcanzar niveles de calidad y certificación de clase mundial.

A nivel académico también se plantean desafíos. Es cierto que nuestros profesionales universitarios tienen conocimientos a nivel mundial y contamos con investigadores de prestigio internacional. Pero a esto debemos sumar la preparación de profesionales en las tecnologías que el mercado demanda y en una masificación del idioma inglés entre los escolares.

Aún es posible subirse al tren. Pero ya se escucha el silbato del jefe de estación anunciando la partida.

Aníbal Flores Clarke
Gerente General
Empresas CIENTEC S.A.