EL EJEMPLO TECNOLÓGICO
Al fin. Luego de varios años que había bajado la inversión en TI por parte de las empresas nacionales, la Asociación Chilena de Tecnologías de la Información (ACTI) entregó los resultados de un estudio que proyecta un comportamiento auspicioso en esta área.
Quienes trabajamos en el segmento TI ya nos habíamos percatado de la recuperación del sector, que comenzó a fines del 2003. Sin embargo las cifras concretas de la ACTI, que indican un crecimiento del 11% en el segundo trimestre de este año, son muestras aún más optimistas de esta tendencia.
Pero seamos cautos. Las empresas chilenas están invirtiendo más en TI porque están mejor económicamente, pero sólo algunas de ellas ven el alcance real en los resultados que tiene una informatización de sus procesos de negocios. La mayoría - especialmente en el segmento de la Pyme- aún no vislumbran en las TI una ventaja para aumentar la productividad y competitividad. Y esto se da tanto en empresas públicas como privadas.
Cómo se llega a esta conclusión, se preguntarán algunos. Sencillo. Los US$1.050 millones que se espera alcance la industria este año representarán cerca del 1,3% del PIB, muy lejos del promedio del 3% de Europa y del 4,5% de EE. UU., países que ya tienen inmerso en su cultura la inversión en TI.
Quizá por esto cuando se dio a conocer la investigación, Alfredo Piquer, presidente de la ACTI, indicó que "como asociación tenemos un gran desafío, motivar al sector empresarial de nuestro país para trabajar en conjunto en una promoción activa del uso de tecnologías de información como un vehículo efectivo de aumento de la productividad."
Justamente ése es el papel tanto de las empresas TI, como de todas las compañías que están a la vanguardia en cuanto a implementación tecnológica se refiere. Evangelizar en conjunto el concepto de que uno de los grandes caminos para el desarrollo verdadero como país es invertir (y no gastar) en TI. Para esto tenemos seminarios, revistas institucionales, entidades gremiales, difusión periodística, marketing, etc. Pero sobre todo, el ejemplo.
Cuando las compañías poco tecnologizadas se den cuenta de que están quedando atrás frente a su competencia que invierte en TI, comenzarán a evaluarlo más seriamente. Cuando una gran compañía comience a exigir a sus proveedores sistemas ERP, transacción electrónica o factura electrónica -por nombrar algunos casos-, esos proveedores comenzarán a gatillar inversiones en esta área.
El ejemplo tecnológico es la clave para lograr que ese PIB nacional en inversión tecnológica suba algunos puntos. Así las empresas que viven de forma real la mejoría de su gestión y productividad gracias al uso de las TI deben ser las que en esta evangelización muestren el camino a quienes aún se mantienen como agnósticos tecnológicos.
Juan Antonio Durán U.
Gerente General
CIENTEC Integración
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