CON EL CHIP INCORPORADO
"¡Mi hijo tiene recién tres años y ya sabe manejar el mouse!". Seguramente, más de alguna vez ha escuchado un comentario similar entre sus amigos y su respuesta inmediata es "sí, es que hoy en día nacen con un chip incorporado".
Dejando la última frase a los campos de la nanotecnología y la genética, este tipo de comentarios dejan de manifiesto cómo las nuevas generaciones han ido adaptando y adhiriendo la tecnología de una forma sorprendente, algo que no sólo es patente en los infantes. Es sabido que los hackers más famosos bordean la adolescencia y que las empresas tecnológicas, especialmente en el período de oro de las puntocom, estaban llenas de informáticos recién egresados de las universidades. Es que, al parecer... las nuevas generaciones vienen con el chip incorporado.
Según la teoría de la evolución de Charles Darwin, la interacción entre las variaciones hereditarias y las características del medio ambiente determinan cuáles son los individuos que sobrevivirán y se reproducirán y cuáles no. Algunas variaciones consideradas "favorables" permiten que los individuos produzcan más descendencia que otros, proceso denominado "selección natural".
La tesis del científico inglés es adaptable a un sinnúmero de actividades del quehacer humano, pero llevándola al plano actual, podemos inferir que el individuo moderno debe aprehender ciertas habilidades para lograr su supervivencia frente a otros. En ese contexto, las Tecnologías de la Información (TI) forman, sin lugar a dudas, parte de dichas habilidades.
Hoy vemos como millones de personas estudian carreras relacionadas a la informática, o bien, cursos de capacitación que les ayudan a incorporar las herramientas TI a su actividad, profesión o procesos productivos. Municipalidades ofrecen decenas de talleres sobre Internet y computación para la tercera edad, mientras las universidades están plagadas de computadores y ramos sobre las TI.
Por otro lado, muchos individuos modernos no podrían sobrevivir (en sentido figurado) sin su celular, PDA ni PC y la mayoría reacciona con horror ante un corte de energía eléctrica o una caída del servicio de Internet. ¿Cómo se siente el individuo moderno cuando su e-mail no funciona en una jornada laboral? Es un tema de supervivencia.
Es que la evolución del hombre tiene un aspecto tecnológico fundamental. Y el que se niegue a ver eso, por muy contrario al establishment o naturalista que sea, está realmente ciego o vive fuera del mundo. El medio ambiente nos condiciona y el nuestro está lleno de bits, de datos, de correos electrónicos y señales radiales. Un planteamiento desde un "darwinismo tecnológico" podría ayudarnos mucho a evolucionar no sólo como individuos, sino también a nivel empresarial, comunitario y como país.
No es necesario que la mayoría de los individuos invente la rueda tecnológica, está ya existe. Y por lo general viene fabricada de países con una industria informática fuerte. Lo importante es adaptarse a ella y así competir y lograr la sobrevivencia tecnológica, evolucionando como un ser humano, que sin perder su condición natural, posee una especie de chip incorporado.
Aníbal Flores C.
Gerente General
Grupo de empresas CIENTEC.
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