¿Inteligencia Humana Vs. Inteligencia Artificial?
(04/04/2007)
Los Servicios: el nuevo paradigma en el mundo de las TI
(28/02/2007)
Nuestra Dependencia de la Tecnología
(19/01/2007)
Tradición, Intuición y el Futuro de la Tecnología
(13/12/2006)
Internet, privacidad y responsabilidad
(13/11/2006)
Alfabetización Digital: ¿Una Herramienta o un Fin?
(05/10/2006)
Paradojas de la era
"On Demand"
(05/09/2006)
El Teletrabajo y el “Efecto Humano” de las TI
(05/07/2006)
Nuestro Cuerpo, Nuestra Identidad
(07/06/2006)
¿Tecnología Empresarial Versus Tecnología de Consumo?
(10/05/2006)
El Verdadero Impacto de las TIC's en la Economía
(12/04/2006)
Centros de Datos y el Fin del Dogmatismo en la Aplicación de la Tecnología
(14/03/2006)
Ver Todas  




LAS ADVERTENCIAS DE KATRINA

Miles de víctimas y millones de dólares en pérdidas son cifras impactantes que eclipsan cualquier otro análisis de las consecuencias que dejó el Huracán Katrina en Estados Unidos.

Pero tratemos de enfriarnos un poco del dramatismo humano para observar otras mermas que trajo este desastre, como la que dice relación con la informática. Si bien muchas empresas de Nueva Orleans poseían políticas y sistemas para enfrentar accidentes o desastres, según algunos estudios que recién comienzan a salir a flote, varias compañías perdieron una gran cantidad de información al inundarse sus servidores y centros de datos, los cuales no tenían los resguardos necesarios.

Las aseguradoras ya comenzaron a emplazar a sus grupos de abogados para defender la postura de que muchas pólizas no incluían protección ante catástrofes de tamaña envergadura. Algo similar ocurrió con la caída de las Torres Gemelas en 2001. En esa ocasión, las compañías de seguros no cubrían "ataques terroristas".

Entonces, la única forma para no perder los valiosos datos que, en muchas ocasiones son la clave del negocio -sólo imaginemos las empresas de servicios o "utilities"- es invertir en servidores altamente redundantes y disponibles, que ante cualquier problema no sólo recuperen la información, sino que además estén fuera de servicio la menor cantidad de tiempo posible.

Pero Katrina trajo a colación otra gran interrogante: ¿Están los sistemas informáticos chilenos preparados para un desastre natural de impacto profundo?

Las normas constructivas chilenas son reconocidas como una de las mejores del mundo, por lo que es difícil que una gran cantidad de edificios se caigan. Sin embargo, la única referencia de un gran desastre que tenemos (en Santiago), es el terremoto de 1985. Pero en ese entonces no existía ni una décima parte del nivel de cómputo que actualmente existe en la capital.

Afortunadamente, vemos como muchas empresas se preocupan por la protección de sus datos ante desastres, pero aún falta mucho. La mayoría se conforman con tener dos servidores "gemelos", para que las transacciones sigan fluyendo si se cae uno. Pero pocos se preocupan de tener "sitios de contingencia", o sea, servidores remotos que sean un espejo del original y que estén ubicados en otra locación. De esta forma, si el equipo se destruye, se inunda o le cae un pedazo de hormigón, rápidamente los datos son recuperados por el clon. Tiene que ser cosa de minutos... o segundos.

Si realmente una compañía le da valor a la información, no escatimará en gastos para asegurarse de que sus datos y su desempeño informático se mantendrán estables. Ahí está la clave de un verdadero concepto 24x7.

Vale la pena entonces, revisar las políticas y sistemas utilizados para prevenir desastres, porque por mucho que la tecnología nos genere una especie de confianza sobre la naturaleza, ésta tiene miles de millones de años de experiencia. Mientras que la informática ni siquiera cumple un siglo de vida.

Aníbal Flores C.
Gerente General
Grupo de empresas CIENTEC.