Parece ser que la estrategia de usar servidores diferentes para cada una de las aplicaciones de apoyo al negocio está en retirada. En efecto, durante la década del noventa la mayoría de las empresas consideraba más eficiente (y ciertamente de menor costo) colocar más y más máquinas para servir diferentes aplicaciones (Bases de Datos, ERP, Internet, Mensajería, Comunicaciones, Administración de Redes), todas ellas interconectadas entre sí. Muy al estilo de la computación cliente-servidor - que hoy día también está dejando de ser la panacea - la computación distribuida parecía ser la solución a los problemas de performance y cuellos de botella en las aplicaciones. Si hacía falta más potencia, agregamos otra CPU. Si faltaba almacenamiento, agregamos una unidad de almacenamiento independiente a la red. Si necesitábamos más potencia en los puestos de trabajo, colocábamos servidores departamentales.
Las experiencias con esta estrategia no han resultado buenas, sin embargo, y la complejidad de la infraestructura ha llegado a ser inmanejable en algunas empresas. Existen casos en Chile y en el mundo que lo demuestran: Departamentos de Informática administrando más de un servidor por persona (y estamos hablando de empresas con más de 300 o 400 servidores y más de 300 o 400 personas trabajando en el área tecnológica para poder darles soporte y garantizar la continuidad operacional). Esta complejidad aumenta exponencialmente los costos de soporte y servicio, así como las dificultades para montar nuevas apliaciones. En una plataforma así, el dinero invertido en administrarse a sí misma llega a ser mayor que el valor de los servidores propiamente tales y aumentan los riesgos de penetración no autorizada a la plataforma.
Como respuesta a este fenómeno, las empresas crecientemente están llevando a cabo proyectos de consolidación de servidores, en que se simplifica fuertemente la infraestructura y se reducen los costos de administración y operación. El gráfico elaborado por Gartner Group sobre una encuesta a Gerentes de Informática a nivel mundial muestra cómo esta tendencia se ha acentuado en los últimos años: con un crecimiento total del 25% en el número de empresas que están planificando o llevando a cabo este tipo de proyectos, las empresas que están efectivamente implementando la consolidación de servidores se ha duplicado en 4 años.
Las experiencias de CIENTEC demuestran que los proyectos de consolidación de servidores tienen una alta e inmediata rentabilidad. Los valores del almacenamiento, de la memoria y de los procesadores están a un nivel que permite el uso de grandes máquinas, prácticamente una nueva generación de "mainframes" en las cuales se consolidan bases de datos, procesos y aplicaciones. La reducción de costos operacionales es tan significativa que paga un proyecto de reemplazo de hardware en pocos meses, en los casos más complejos.