Observar los síntomas y comportamientos de una organización en todas sus áreas para tomar medidas correctas y eficientes, se ha convertido en una de las técnicas de gestión más llamativas del último tiempo. De hecho, se estima que los productos relacionados con estas soluciones mueven en el mundo una cifra cercana a US$ 148 mil millones al año.
¿Quién va al médico sino hasta cuando los síntomas de una enfermedad están a la vista? ¿Cuántos son los que realmente se hacen un chequeo periódico para ver como está su salud?
¿Se pueden descuidar de igual forma los negocios? ¿Puede un gerente esperar ver los síntomas de que su compañía no está sana para tomar medidas? ¿Y si es demasiado tarde?
Tal como la medicina preventiva, que busca chequear y vigilar de cerca la salud de los pacientes y así evitar los costosos tratamientos y consecuencias, Business Intelligence, se está convirtiendo en el camino más usado para mantener los negocios sanos, previniendo antes de que los síntomas se tornen en enfermedades y pérdidas incurables.
El Mejor Diagnóstico
El poder de la informaciónpodría citarse como una de las frases más recurrentes de los últimos tiempos. Pero está claro que no es un mito, sino que una realidad que pesa en los hombros de quienes deben tomar las decisiones indicadas para que todo ande bien en la salud de las empresas. La información es clave para lograr la tan ansiada ventaja competitiva en el mundo de los negocios.
Pero un cúmulo interminable de información inerte, no es la mejor forma de obtener el diagnóstico que se necesita para vigilar el crecimiento sano de los negocios. Lo que en realidad requieren los gerentes y tomadores de decisiones es acceso rápido y fácil a información útil y realmente valiosa para la empresa. Justamente eso es lo que pretende hacer el Business Intelligence por las empresas.
La Inteligencia de Negocios o Business Intelligence (BI) se refiere a un tipo de aplicaciones y tecnologías especializadas en capturar datos de negocio desde diversas fuentes, depurarlos, consolidarlos, elaborarlos y almacenarlos, entregando acceso a dichos datos para su análisis, apoyando los procesos de toma de decisiones.
BI apoya a los tomadores de decisiones (gerentes de Finanzas, contralores, gerentes de Administración y gerentes generales) con la información correcta, en el momento y lugar exacto.
Es decir, viéndolo como medicina preventiva, el BI seguiría la filosofía de observar y escuchar atentamente todos los síntomas y comportamientos de la empresa como un organismo completo. Así, con toda la información se puede hacer un diagnóstico correcto y poder prever una eventual dificultad en un área determinada de la compañía, tomar la decisión correcta y solucionar a tiempo el problema que podría retardar la productividad o hacer menos eficiente una parte de este organismo.
Business Intelligence también puede utilizarse para ver potenciales áreas que pueden ser más productivas, más eficientes o que no están utilizando toda su capacidad. Con esta información, y por supuesto con un buen líder que tome decisiones a la cabeza, los recursos de la compañía pueden rendir aún mejor.
Su gran finalidad es entonces aprovechar información inconexa de los distintos departamentos de una organización. Pero la idea es obtener soluciones para fenómenos que todavía no se producen. Esto es analizando el historial de una compañía y cruzando datos que permitan predecir el comportamiento de un producto, cliente, tienda, área de negocios, proveedor o cualquier otro elemento en un determinado período de tiempo.
Un ejemplo que podría mostrar cómo funciona el BI se puede sacar de la temporada veraniega que se acerca y a su principal negocio: el turismo. Un hotel que se base en BI para analizar su negocio puede obtener un registro del porcentaje promedio de ocupación del hotel, así como los días promedio de estadía de cada huésped, considerando las diferencias entre temporadas. Entonces, con todos estos datos, los que administran el negocio pueden:
· Calcular la rentabilidad del hotel en cada época del año.
· Determinar cuál es su segmento de mercado de forma más asertiva.
· Calcular su participación de mercado.
· Identificar oportunidades y amenazas.