La apertura constante de las puertas, la cantidad de empleados que se encuentra al interior de una sala de servidores o incluso, el sol que entra por las ventanas son factores que pueden afectar a la temperatura ideal de un Data Center. Controlar estos elementos entonces no es algo menor, especialmente en los sistemas de alta disponibilidad.
Investigaciones han determinado que los equipos electrónicos que componen un Centro de Datos (Data Center) o una sala de servidores deben tener una temperatura ambiente de entre 68 y 72º Fahrenheit (20-22º Celsius) y una humedad relativa del aire que fluctúe entre el 45 y 50%. Manteniendo estos niveles se le puede sacar más vida útil a todos los equipos y sus respectivos componentes.
La gran mayoría de los departamentos tecnológicos de las empresas saben que los sistemas informáticos se deben mantener a bajas temperaturas, para lo cual se implementan sistemas de ventilación o refrigeración especiales. Ciertos niveles de temperatura ambiente y humedad relativa, ayudan a que el flujo de información y electricidad entre los distintos componentes de un sistema sea más rápido y eficiente, aumentando de esa manera las prestaciones de los aparatos tecnológicos.
El primer paso para implementar un sistema de refrigeración entonces es calcular la necesidad de enfriamiento que se requiere en el lugar determinado. Para eso hay que fijarse en importantes factores como: Tipo y número de equipos, iluminación, número de empleados trabajando dentro del recinto, ventanas opuestas al sol y la cantidad de veces que se abren las puertas. Incluso elementos como la temperatura externa del lugar también se deben tomar en cuenta.
En la mayoría de las ocasiones, las empresas (especialmente las grandes corporaciones), contratan una empresa de ingeniería externa que realiza los cálculos respectivos para luego proponer cuál es la infraestructura necesaria y los proveedores más idóneos.
Independientemente de los factores antes señalados lo más importantes para mantener la temperatura y la humedad es transformar el data center en una cámara frigorífica 100% sellada. Además, la solución que se implemente debe ser absolutamente redundante, ante cualquier desperfecto y con un sistema de monitoreo que funcione constantemente. Otras características del sistema de refrigeración tienen relación con la escalabilidad de los equipos, así como el espacio y la ubicación de los mismos.
Entro los productos más utilizados se pueden encontrar unidades extractoras de calor, que minimizan el calor para gabinetes en salas informáticas y concentraciones de calor en centros de datos; distribuidores de aire, utilizados para gabinetes de alta densidad; y sistemas de aire acondicionado de precisión, entre otras tecnologías.
Adaptar la potencia de refrigeración a las necesidades reales actuales y posteriormente poder realizar su ampliación significa seguridad de inversión. Por el contrario, un exceso de potencia de refrigeración es sinónimo de algo caro, ya que una solución de clima adecuada para el momento o demasiado pequeña impide una ampliación posterior o la encarece.