En un mundo donde las redes e infraestructura informática de las empresas se hacen cada vez más importantes para el funcionamiento del negocio, una "caída de sistema" puede implicar fuertes pérdidas. Para evitarlo, se deben implementar eficientes herramientas y políticas de monitoreo de sistemas.
El monitoreo de sistemas, permite verificar sistemáticamente el desempeño y la disponibilidad de los elementos críticos del equipamiento informático instalado al interior de la compañía o en un Data Center.
La infraestructura de comunicaciones y los servidores de red como firewalls, proxies, servidores web y correo electrónico son algunos de los elementos vigilados constantemente por las aplicaciones de monitoreo.
Las soluciones de este tipo funcionan en base a alarmas, que se activan cuando se produce una incidencia en el servicio y notifica a las personas responsables a través de la propia consola del sistema, mediante correo electrónico o directamente a un teléfono móvil con un SMS. Además, el sistema puede realizar acciones proactivas para la resolución automática de la incidencia.
Las herramientas de monitoreo permiten controlar desde el estado de los servicios de red a nivel de servicio hasta parámetros geofísicos, como la temperatura del centro de datos a través de módulos domóticos en línea.
La "latencia", es uno de los principales factores que trata de evitar el monitoreo de sistemas, la que se define como "el tiempo de retardo entre la existencia de un nuevo dato o evento y el momento en que la empresa puede realizar una acción útil con él". Un sistema informático altamente disponible trata de buscar siempre minimizar al máximo esa latencia mediante el monitoreo activo de todas las funciones del negocio.
De esta forma, las compañías podrán alcanzar el concepto de "tiempo real", además de guardar información sobre las condiciones de funcionamiento de los servicios, como el número de procesos, utilización de la CPU, de la memoria, paginación, ocupación de discos, volumen de transferencia por red y otros.
En definitiva, el objetivo de un buen sistema de monitoreo consiste en la habilidad de saber exactamente qué está sucediendo en las redes. Además, permite implementar y asegurar políticas de acceso a través de toda la infraestructura de computación, estableciendo parámetros y bloqueos de aplicaciones con un simple click.