Ni los bancos más seguros son impenetrables. Los más implacables Rottweiler pueden sucumbir a los encantos de un plato de su alimento favorito. En seguridad de redes inalámbricas ocurre lo mismo. La razón: la seguridad es diseñada, controlada y manejada por seres imperfectos, los humanos.
Sin embargo, la alta tasa de crecimiento de este mercado -estimada por sus principales proveedores en Chile como de un 100%, a lo menos- demuestra que quienes han confiado en las redes inalámbricas han entendido un punto clave: la seguridad debe entenderse como una política integral.
Las hoy muy famosas redes Wireless LAN ofrecen sin duda mayor libertad de movimiento y responden a la flexibilidad que necesitan las comunicaciones de hoy. Pero para que esta libertad no se transforme en libertinaje informático, la seguridad y su administración son puntos clave.
El estándar fue creado para su uso en ambientes cerrados y sin tomarse en cuenta que cualquier usuario de un dispositivo inalámbrico podía acceder a una red privada ubicándose a una distancia propicia para conectarse a un access point, el dispositivo que transmite la señal a los computadores.
Frente a esto los creadores de soluciones se vio en la encripción de datos una solución para codificar la información y no permitirle a los intrusos ver la información que viajaba por una red privada.
Una de las primeras respuestas fue el protocolo WEP (Wired Equivalent Privacy), buscando dar seguridad similar a la obtenida en una red cableada en uno de los puntos vulnerables dentro de la red: el espacio entre el usuario y el access point. Pero no mucho andar se ldetectó una falla en el sistema WEP. La seguridad en redes inalámbricas se ha convertido en una tarea primordial desde ese entonces.
Es muy importante no perder de vista que por poderosas que sean, no hay red que sea 100% segura, si se parte desde el punto de vista de que son tecnologías creadas por el ser humano, que por cierto no es 100% perfecto. Sin embargo, la disrupción de las redes inalámbricas, demuestra que son cada día más confiables y que además quienes las han adoptado han entendido una de las claves: como en todo tipo de redes, estas requieren de una política integral que considere todos los puntos de vulnerabilidad.
Hoy día, las soluciones de seguridad para las redes inalámbricas que traspasan las dificultades ya están disponibles. Las compañías deben prestar atención a que los proveedores de redes WLAN entreguen soluciones IEEE 802.1X, que soporte autenticación y encripción de clase corporativa.
A esto se suma el consejo que daría cualquier experto en seguridad contra robos, seguridad ciudadana o en geopolítica: Conocer al enemigo y sus estrategias. El Internet Security Systems clasificó los tipos de intrusión, causas, efectos y probables soluciones. Este catálogo incluye:
· Ataques de intromisión.
· Intercepción y monitoreo no autorizado de tráfico inalámbrico.
· Jamming (utilización de radiofrecuencias similares al wireless).
· Ataques de cliente a cliente.
· Ataques de encriptación.
· Alteración a la configuración del access point.
Otro de los grandes esfuerzos tendientes a mejorar el desempeño de las redes inalámbricas en materia de seguridad la ha llevado a cabo la IEEE, con la aprobación de una nueva versión del estándar 802.11 que se distingue por la asignación de la letra 'i', que viene con los procesos de autenticación incluidos en su configuración y da un paso adelante en relación a las otras versiones que sólo ponen su énfasis en el access point y el resto de la red tradicional.