Con SOA (Arquitectura Orientada al Servicio), las empresas pueden hoy integrar aplicaciones de manera más sencilla y desplegar nuevos servicios con mayor rapidez, gracias a la reutilización del software y a la independencia de las aplicaciones respecto de la infraestructura y la plataforma tecnológica. Se trata de un enfoque que, ayudado por los estándares y los servicios Web, se perfila como una de las tendencias en TI más importantes para el presente y el futuro cercano.
Gartner estima que ya este año la mayor parte de las organizaciones, especialmente de mayor tamaño, estará iniciando o desplegando aplicaciones basadas en SOA.
¿Qué es SOA?
SOA es un método para diseñar, desarrollar, desplegar y administrar partes de lógica computacional (servicios) al interior de una red. Se trata de una manera de estructurar las aplicaciones, de organizar la infraestructura de TI y de estandarizar las funcionalidades de negocios.
Es un método para diseñar, desarrollar, desplegar y administrar partes de lógica computacional (servicios) al interior de una red. Se trata de una manera de estructurar las aplicaciones, de organizar la infraestructura de TI y de estandarizar las funcionalidades de negocios. Aunque suele asociarse a SOA con XML y los servicios Web (utilizando SOAP - Simple Object Access Protocol y WSDL - Web Services Description Language), se trata en ambos casos de referencias a las implementaciones más recientes y reconocidas.
Al contrario de las arquitecturas orientadas a objetos, SOA está formada por servicios de aplicación con acoplamiento débil y altamente interoperable. También se diferencia de una arquitectura cliente/servidor tradicional en que está orientada a procesos y enfocada al cambio. De esta forma, gracias a una arquitectura SOA las empresas pueden reconfigurar rápidamente sus recursos de TI sin necesidad de realizar una integración profunda, lo cual les permite liberar recursos para abrir espacio a la innovación.
Si bien, como está dicho, SOA no es un concepto nuevo, hoy, gracias a los servicios Web -los cuales se basan en estándares incluidos en las plataformas y aplicaciones de la mayor parte de los proveedores-, se ha revitalizado su despliegue, facilitando el alineamiento entre las áreas de TI y de negocios.