Y las consecuencias pueden ser catastróficas. Sistemas informáticos colapsados, baja en la productividad laboral y molestias que afectan verticalmente la estructura de las organizaciones.
Un Problema de Estado
La Comisión Federal de Comercio de los Estados Unidos, ha puesto especial importancia en las buenas prácticas como herramienta para combatir el correo no deseado. De esta forma, indica el camino a seguir para erradicar el uso de esta técnica y pasa de un aumento en los controles informáticos a una 'cultura anti-spam'.
Paralelamente, las empresas afectadas por los también llamados junk mail (propaganda por correo), han fortalecido sus sistemas de servicios y hospedaje web con el propósito de no verse llenos de basura informática con el consiguiente colapso de los recursos de administración y almacenamiento.
En nuestro país quienes más se han visto afectado -en términos económicos y técnicos- han sido los proveedores de Internet o ISP. Esto, producto de que son ellos los encargados de mantener operativos los servidores de almacenamiento, las redes de datos y la administración informática que soporta el tráfico de correos electrónicos.
La Asociación de Proveedores de Internet (API) reúne al grueso de las empresas que prestan el servicio de web hosting y correo electrónico, y mantienen una batalla sin tregua contra el spam.
Una de sus primeras acciones fue la de elaborar un diagnóstico específico de cuáles son los efectos perjudiciales para las empresas asociadas, entre los que se destacan los siguientes:
· Aumento del tráfico de correo y por ende mayor utilización de ancho de banda, lo cual afecta a los clientes por medio de un acceso más lento (menor ancho de banda disponible) y obligaría al ISP a contratar más banda.
· Aumento de la utilización de recursos en plataforma de correos. Por ejemplo, del espacio en disco de los servidores de e-mail. Es un hecho que las casillas de los clientes llegan a su cuota máxima, con material que en realidad no les interesa ni han solicitado, impidiendo que reciban más correos, que sí son de su interés.
· Aumento del encolamiento de correos, lo cual impacta en la capacidad de procesamiento (CPU), discos y memoria de servidores. En efecto, el atochamiento en el envío y recepción de correo en servidores retrasa considerablemente el servicio para todos (a veces horas), lo que además genera desconfianza respecto de la confiabilidad en el servicio.
· Aumento de conexiones concurrentes, lo cual impacta en la capacidad de procesamiento (CPU), memoria y ancho de banda.
· Bloqueo de direcciones IP por parte de organismos internacionales, tanto para los servicios del ISP como para los clientes, por medio de las llamadas "listas negras", lo que implica aumentar los esfuerzos de supervisión y operación. Por ejemplo, los correos de clientes son bloqueados hacia otros sitios producto de las "listas negras".
· Aumento de los reclamos por spam, lo cual impacta en el costo y operación del personal de call center, operaciones y/o soporte. Existe una suerte de desconfianza de los clientes respecto del mal uso de sus datos (piensan que el ISP distribuye/vende las bases de datos de usuarios), generando una mala imagen para el proveedor.
· Obliga a pensar en invertir o implementar software de monitoreo y control de spam.
· Impone la necesidad de hacer desarrollos adicionales para obtener información histórica del uso de servicios de correo, tratando de determinar fuentes de spam frecuentes, cantidad de spam en el periodo, comportamiento anómalo de usuarios, entre otros estudios.
Para no ceder terreno en esta lucha, los desarrolladores de software no se han conformado con darle tiempo al cambio cultural. Mientras tanto, combaten el spam con las ventajas que le entrega la técnica y mediante filtros que utilizan la inteligencia estadística de las matemáticas logran detener sobre el 90% de los correos no deseados, según cifras de la empresa especializada Brightmail.
Pero esta batalla no resulta nada fácil para los proveedores de Internet y las empresas poseedoras de grandes infraestructuras. Uno de los modelos más usados por empresas que prestan soluciones anti-spam, consiste en mantener un monitoreo 24x7 del correo electrónico y aplicar filtros estadísticos que clasifican los mensajes antes de entregarlos a su destinatario.
Para poder confiarles esta selección a los software, los arquitectos de sistemas se basan en una técnica probabilística llamada matemática Bayesiana.
Selección 'Natural' de Cómputo
El filtro Bayesiano se basa en el principio de que todo evento es dependiente, por tanto para que ese evento ocurra en el futuro debe ser inferido de sus antecedentes pasados.
Es debido a este principio que antes de implementar el filtro se debe crear una base de datos en el que se mantenga un historial spam. Así, se pude inferir a futuro cuál es la probabilidad de que el concepto X sea parte de un correo normal o uno no deseado.
En definitiva se trata de seleccionar mediante software de cómputo qué es y qué no es spam. Tomando siempre en cuenta que para lograr mayor efectividad en clasificar nuestros mensajes se debe contar con una base de datos histórica en términos estadísticos.
Por ejemplo, si el filtro detecta en su análisis que la palabra "premio" se encuentra en 400 de 3 mil correos no deseados y en 5 de 300 mensajes legítimos; se puede concluir que existe 0,8889 probabilidades de que sea un spam (esto es [400/3000] dividido por [5/300 + 400/3000]). Luego de establecer la frecuencia base y seleccionar el vocabulario base usado por los clientes, se puede implementar el filtro automático sin dejar de considerar que las bases de datos deben ser actualizadas periódicamente. En resumen se trata de crear un traje a la medida para cada proveedor de servicios de mensajería y que ha demostrado un sorprendente 99,7% de efectividad a la hora de combatir el spam.
Las ventajas de este sistema -en comparación con el método keyword- se basa en la auto adaptabilidad, la capacidad de distinguir distintos idiomas y su análisis integral que dificulta el engaño por parte de los spammers.
Considerando lo anterior, cada vez que dejemos ir nuestro correo electrónico estarán funcionando una serie de mecanismos para evitar que el tráfico de datos en forma de 0 y 1 se transforme en un bulto que ralentice las comunicaciones y dejen obsoleta nuestras redes en un futuro no muy lejano.