Calificado como una verdadera revolución por algunos, este modelo promete convertir a las TI en un servicio flexible, ajustado a las necesidades y ciclos de negocios de cada organización. La idea esencial, es que las empresas contraten servicios tecnológicos y paguen por lo que usan, tal como hoy lo hacen con algunos como la luz, el gas o el agua.
La fuerte competitividad que enfrentan actualmente las empresas, las obliga a concentrar todos sus esfuerzos y recursos en el core business, por lo que buscan intensamente agregar valor a su negocio y crear ventajas sostenibles en el tiempo. Esto ha motivado a los directivos de las empresas a procurar que cada peso gastado tenga un claro retorno, razón por la cual, la inversión en tecnología se ha visto cuestionada, y los presupuestos dirigidos a ella son para administrar la infraestructura actual, destinándose sólo una pequeña parte a la adquisición de nuevo software y hardware.
Lo anterior se debe fundamentalmente a la creciente complejidad de los sistemas y a la dificultad de ir administrando una infraestructura tecnológica que muchas veces no puede ir creciendo en sintonía a los requerimientos del negocio, sino a través de estimaciones y planes de corto y mediano plazo.
A pesar de que la tecnología ayuda a cumplir las metas del negocio indirectamente, ocurre a veces que la gerencia nota que cada día sus divisiones de informática consumen más recursos.
Este escenario es, por lo tanto, el que ha favorecido la opción por el outsourcing, que en el ámbito tecnológico ha ido experimentando un gran crecimiento, debido a su evolución y a la variedad de alternativas ofrecidas por los proveedores de servicios para organizaciones de todo tamaño y sector.
Hacia Un Nuevo Modelo TI
Consciente de la necesidad de las empresas de alinear tecnología con negocios, y más aún, de procurar que ella tenga el mayor nivel de flexibilidad, la industria de las Tecnologías de la Información (TI) ha ido impulsando en el último tiempo un nuevo concepto: Utility Computing, calificado por la revista Business Week como la "Tercera Revolución Informática" y por Gartner como una de las diez tendencias tecnológicas que marcarán a las TI en los próximos diez años.
Esta nueva alternativa debe su nombre al inglés, en donde "utilities" hace referencia a los servicios que se distribuyen a través de redes, como el agua, el gas o la electricidad. Por lo tanto, queda claro en forma inmediata cuál es su sentido: ofrecer tecnologías como servicios, a través de redes y con pago de acuerdo al consumo. Esto con la diferencia que los servicios "utilities" comunes proveen productos iguales a todos y sólo se diferencian en el volumen de consumo, siendo el caso de la computación un tema más complejo.
Más allá de eso, la promesa detrás de Utility Computing es proveer tecnología como un servicio que permita cubrir las necesidades de los clientes en tiempo real. Así, ésta deja de ser una carga, un activo fijo o un área cada que cada vez consume más recursos, siendo lo más importante proveer una solución dimensionada para cada empresa.
Esta nueva modalidad de servicios explica en parte, las expectativas que existen en torno al mercado del outsourcing de TI y procesos de negocio (BPO), el cual, según International Data Corporation (IDC), representa actualmente unos 55 mil millones de dólares al año, pudiendo ascender el 2007 a cerca de 100 mil millones de dólares. De hecho, Gartner prevé que alrededor del 30% de las empresas podría optar por un modelo de servicios Utility Computing en el 2007.
¿Por Qué Utility Computing?
Utility Computing responde a la necesidad de las empresas que enfrentan un dilema eterno respecto de las TI: invertir en soluciones que aseguran sólo respuestas para lo que el negocio requiere hoy, o invertir en tecnología que proyecte también las futuras necesidades.
La causa de esto radica en un hecho simple, pero a la vez muy complejo: los negocios no siempre siguen una curva 100% predecible. Más aún: una empresa puede ver aumentada la demanda por sus productos y servicios por ciertos períodos de tiempo (estacionales u ocasionales) y retomar posteriormente su nivel anterior. Los negocios son flexibles y establecer una proyección es siempre una apuesta, un verdadero enigma para muchas organizaciones.
Promovido por compañías como Veritas Software (actualmente adquirida por Symantec), Hewlett-Packard (como "Adaptative Enterprise") e IBM (como "On-Demand") con nombres y diferentes énfasis conceptuales, Utility Computing busca ofrecer TI que pueda responder estrictamente a las necesidades de cada empresa, aun cuando éstas aumenten o disminuyan, y en forma totalmente automatizada -sin intervención humana- a costos 100% alineados con el curso de los negocios.
Cómo Opera
Junto a la consolidación de las redes, desde el punto de vista tecnológico la automatización y la virtualización son dos aspectos críticos para el desarrollo del modelo Utility Computing. Mientras la primera se refiere a la asignación automática y transparente de los recursos, la segunda es la agrupación de dichos recursos individualmente considerados a nivel de servidores y dispositivos de almacenamiento para permitir un óptimo funcionamiento y respuesta ante las demandas de las aplicaciones y servicios.
La idea fundamental es que a través de este modelo las empresas reciban un mejor nivel de servicio, lo cual se logra con indicadores de desempeño y automatización en la infraestructura del proveedor, de manera que el sistema va tomando y distribuyendo los recursos demandados de acuerdo a la disponibilidad, la criticidad de las aplicaciones y la programación de las tareas que los clientes requieran.
Beneficios del Modelo
De acuerdo a lo anterior, en esencia, el modelo Utility Computing significa ahorros de costos y una optimización de los procesos basados en TI. Los beneficios que provee pueden desglosarse y resumirse así:
Mayor Disponibilidad y Capacidad TI
A través de este nuevo modelo de servicios, las empresas verán optimizada la disponibilidad y capacidad de su infraestructura tecnológica, contando con soluciones de hardware y software avanzadas, con sistemas de redundancia, medición de desempeño y soporte permanente (7x24) a un costo significativamente menor a lo que representarían en un esquema tradicional.
Menor Incertidumbre
Con Utility Computing las empresas ya no deberán pensar y repensar cada peso que inviertan en tecnología. Ellas ya no tendrán la disyuntiva de optar entre lo barato -pensando sólo en el corto plazo- o lo caro -proyectando su futuro sin certeza-. Por el contrario, tendrán lo que requieran, cuándo lo requieran y según lo usen. En otras palabras, las TI pasarán de inversión, a simple gasto, medible y proyectable.
TI Como Costo Variable
Con Utility Computing las organizaciones pueden transformar a la tecnología en un ítem que representa costos variables, adaptados a su negocio, con total flexibilidad, y sin temor a contar con una infraestructura sub o sobre calificada, como sucede hoy. Esto dejará atrás el modelo tradicional, en donde la cuarta parte de los presupuestos TI se destina a adquirir nueva tecnología mientras el 75% restante se destina a mantenimiento y administración de los sistemas.
TI al Alcance de las Pymes
Utility Computing facilitará el acceso a las TI a las pequeñas y medianas empresas. Al ser un costo variable, ellas podrán acceder a tecnologías que hoy no están a su alcance presupuestario, siendo un modelo ideal para este tipo de organizaciones, más sensibles a ciclos del mercado y los vaivenes de la demanda.
TI Flexible para Crecer e Innovar
Con Utility Computing las empresas que establezcan nuevas oficinas, sucursales y nuevos empleados, podrán incorporar las tecnologías que requieran rápidamente. Al mismo tiempo, las organizaciones podrán incorporar más trabajadores móviles con acceso a una red inalámbrica o recursos remotos de manera mucho más sencilla a la actual.